No a la guerra, no a l'OTANEl próximo sábado, la Plataforma Paramos la Guerra, Stop Madre Mortum y Lafede.cat y organizaciones para la justicia global, convocan una manifestación para expresar el rechazo a las maniobras de la OTAN a el Estado español, a las intervenciones militares en el exterior y a las políticas europeas que niegan la ayuda a las personas refugiadas, a pesar de estas migraciones sean consecuencia directa de la violencia armada. FundiPau somos miembros de las tres entidades convocantes.

Día: Sábado, 31 d’octubre de 2015
Hora: 12:00 h
Lugar: Plaza Universitat de Barcelona

Manifiesto: Ayuda a las personas refugiadas. No a la guerra, no a la OTAN

La OTAN prepara una de las maniobras más grandes de su historia al sur de Europa (España, Italia y Portugal), la Tridente Juncture, con la participación de más de 30.000 efectivos (8.000 de españoles) de 30 países y que tendrán lugar durando lo mas de octubre y hasta el 6 de noviembre. El propósito es, como en otras ocasiones, el entrenamiento para hacer la guerra a gran escala.

Desde el final de la Guerra Fría las intervenciones más conocidas de la OTAN han sido los bombardeos sobre Yugoslavia a raíz de la guerra de Kosovo (1999), las intervenciones militares en Iraq y Afganistán (a partir de 2001) y la guerra en Libia (2011). A estas se añade la crisis de Ucrania de 2014, que provoca que la OTAN recupere su misión histórica de oposición en Rusia. Por otro lado, al Estado español, en las bases de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla), los EE.UU. han desplegado nuevos dispositivos de guerra. En Rota, el temido escudo antimisiles. A Morón, se sitúa la AFRICOM (el mando de los EE.UU. en África) con 2.400 marinas de los EE.UU. dispuestos a tirar ataques allá donde convenga del Sahel o de África subsahariana. Las bases de Rota y Morón servirán de punto de partida por las intervenciones militares norteamericanas y harán del Estado español un objetivo militar de primer orden. Además, el incremento de militares norteamericanos a Morón incumple el punto 3 del referéndum de 1986 sobre la permanencia del Estado español en la OTAN.

Mientras nuestros gobiernos se entrenan para hacer la guerra, decenas de miles de personas refugiadas huyen de las guerras de Siria, Iraq y Afganistán, entre de otros, para intentar llegar a Europa. Unas guerras que, recordémoslo, fueron alimentadas o incluso iniciadas por los EE.UU., sus aliados europeos y también por Rusia. Las criminales acciones de estos últimos estados han convertido hoy Siria, Iraq y Afganistán en países ingobernables donde impera el caos promover desde el exterior.

El caso de Siria es muy paradigmático. Unos (Rusia) ayudan el régimen de Bajar al-Assad, otros (algunos países de la OTAN y del golfo Pérsico) apoyan a algunos rebeldes, mientras que las redes de contrabando de petróleo, la pasividad de la comunidad internacional y el descontrol en el comercio internacional de armas, entre otros factores, facilita la extensión de la guerra. Sin que se lleven a cabo las iniciativas políticas para pararla, ya se contabilizan más de 250.000 víctimas mortales y la cifra de población refugiada se encuentra por encima de los cuatro millones. Y ahora, aquel caos que los gobiernos han ayudado a crear se pretende resolver con una posible intervención militar de mayor envergadura. El que hace falta es un despliegue de medidas diplomáticas y políticas que promuevan una solución negociada a la guerra y -a pesar de que ahora sea demasiado tarde para Siria- una serie de medidas de carácter preventivo que vayan desde el fortalecimiento de las políticas de comercio y control de armas, la defensa de los derechos humanos y la justicia global hasta la presión económica y política sobre regímenes autoritarios. Estas medidas evitarían el surgimiento de nuevas Síries.

Por eso hay que sospechar que las actuales maniobras de la OTAN puedan tener como objetivo, como por ejemplo y siempre, prepararse para invadir cualquier país, quizás Siria, con las consecuencias catastróficas que esto pueda tener, o una demostración de fuerza ante Rusia o la China. Hoy como ayer, hay que llamar contra la guerra y contra la OTAN. No podemos olvidar que la OTAN es el máximo representante del militarismo a nivel mundial, que se otorga la función de solucionar los conflictos mediante la guerra y que es el causante del aumento del gasto militar.

La solidaridad de la ciudadanía y las iniciativas municipalistas son loables pero no pueden sustituir la responsabilidad y las obligaciones que los Estados y las organizaciones internacionales tienen con la legislación internacional relativa al derecho a refugio y asilo, y en especial el español, que es en la actualidad uno de los países con la política de asilo más restrictiva de la UE. En este sentido, también se ha puesto de manifiesto el cuestionable y mediocre papel de la UE y de los países que la composen en la gestión política del derecho al asilo y el cinismo con que los países de la UE están discutiendo la política de cuotas. Además, la Unión Europea, lejos de facilitar el acceso a la protección internacional a personas refugiadas que se encuentran en países de origen y tránsito, ha centrado todos sus esfuerzos al impedir la llegada de estas personas en las fronteras europeas priorizando su refuerzo, su control, así como la externalitzación de las mismas por encima de los derechos humanos y del derecho de asilo. La FINALIDAD es impedir como sea su llegada dejándolos atrapadas en países donde sus vidas corren grave peligro. En paralelo hace falta también movilizarse y reclamar una verdadera política pública en favor de la paz, los derechos humanos y la cooperación al desarrollo, políticas que han sido gravemente afectadas por los recortes presupuestarios y la carencia de voluntad política del Gobierno catalán. En definitiva, para construir las bases de un mundo más justo y sin guerras hay que exigir en Cataluña, España y la UE el fortalecimiento de las iniciativas de construcción de paz, de desarme, de la resolución pacífica de los conflictos, de la defensa de los derechos humanos, el derecho internacional humanitario y para dar acogida a todas aquellas personas que huyen de las guerras y de toda situación de violencia e injusticia.

Si queréis descargarlo en pdf, lo podéis hacer mediante el siguiente link:

Manifiesto: Ayuda a las personas refugiadas. No a la guerra, no a la OTAN

 

Utilitzem cookies, ja sigui pròpies com de tercers, per oferir els nostres serveis i recollir informació estadística. A l'accedir a "justiciaipau.org" estàs acceptant la seva instal·lació i ús. Per a més informació veure Avís legal. Clicar aquí per acceptar Vore política