El 25 de septiembre del 2015 los líderes de los estados miembros de Naciones Unidas se reunieron en la sede de Nueva York para conmemorar el 70 aniversario de la organización. Dentro de este foro se aprobó, de manera unánime, la nueva agenda 2030 para el desarrollo sostenible, que da continuidad a los objetivos del milenio.

Esta nueva agenda post 2015 pretende transformar el mundo con 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) que constan de 169 metas, que son de carácter integrado e indivisible y que alcanzan las tres dimensiones de la sostenibilidad: económica, social y medioambiental.

Interrelacionado con las dimensiones de la sostenibilidad y como eje fundamental del proyecto, para lograr un desarrollo sostenible encontramos el objetivo octavo que fomenta el trabajo decente como garantía del bienestar de todas las personas.

El trabajo decente no sólo es un concepto interdependiente que se relaciona con muchos aspectos de la vida cotidiana sino que, también, gracias a este trabajo podemos garantizar una remuneración justa que facilita el progreso económico y social, y que fortalece y empodera a las personas, a sus familias y a las comunidades.

Según las últimas cifras publicadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), hoy en día encontramos más de 780 millones de mujeres y hombres que trabajan, pero que lo hacen con un salario precario y de los cuales el 60% son mujeres. Encontramos también que hay más de 200 millones de personas sin trabajo y se prevé que, en los próximos cinco años, esta cifra vaya en aumento. Además, se estima que de aquí al 2030 necesitaremos más de 600 millones de puestos de trabajo para poder proveer a la población en edad de trabajar, según el crecimiento poblacional actual. Esto quiere decir que se tendrían que crear más de 40 millones de puestos de trabajo anualmente y que todos ellos tendrían que ser decentes.

¿Pero que entendemos por trabajo decente?

El trabajo decente se basa en el artículo 23 de la Declaración Universales de los Derechos Humanos1, que dice:

  1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo y a la protección contra la desocupación.
  2. Todo el mundo tiene derecho, sin ninguna discriminación, a igual salario por igual trabajo.
  3. Todo el mundo que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria que asegure para él y para su familia una existencia conforme con la dignidad humana, completada, si hace falta, con los otros medios de protección social.
  4. Toda persona tiene derecho, uniéndose con otros, a fundar sindicatos y a afiliarse para la defensa de los propios intereses.

Unos requisitos indispensables para que pueda también existir el trabajo decente sería el respeto de la declaración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) relativa a los Principios y los Derechos Fundamentales del Trabajo2, adoptada en 1998 y que compromete los estados miembros a respetar y promover los principios y derechos comprendidos en las cuatro categorías siguientes:

  • La libertad de asociación, la libertad sindical y el derecho de negociación colectiva.
  • La abolición del trabajo forzoso.
  • La erradicación del trabajo infantil.
  • La eliminación de todo tipo de discriminación en materia de ocupación y trabajo.

En definitiva, el trabajo decente significa: igualdad, ingresos justos, condiciones laborales seguras y sobre todo dignidad.

¿Cómo pretende Naciones Unidas promover el trabajo decente?

Pretende promoverlo con la consecución del octavo objetivo para el desarrollo sostenible: el fomento del crecimiento económico sostenible, inclusivo, con plena educación y productivo, como el trabajo decente para todos y todas. Con las metas siguientes3:

  • Para el 2030, fomentar políticas orientadas al desarrollo económico sostenible para crear puestos de trabajo decente, inclusivo y no discriminatorio de ningún tipo, ni por género, raza o discapacitado.
  • Para el 2025, adopción de medidas de carácter inmediato y eficiente para erradicar cualquier tipo de trabajo forzoso y de cualquier tipo de esclavitud contemporánea, ya sea por el tráfico de personas o por el trabajo infantil, como el reclutamiento de niños y niñas soldados.
  • Para el 2050, promover los derechos laborales y puestos de trabajo seguros y sin riesgos.


¿Cómo se plantea conseguir estos objetivos?

Con la implementación de una alianza mundial reforzada que incluya todo tipo de cooperación y todos los actores del sistema internacional en todos sus niveles: estatales, regionales, sociedad civil, el sector privado, las Naciones Unidas y otras instancias para aprovechar todos los recursos disponibles, siempre teniendo en cuenta la soberanía nacional y el derecho internacional.

Control de objetivos

Se controlará el cumplimiento de los objetivos con la elaboración de indicadores globales preparados por un grupo internacional de expertos con examen y seguimiento en el foro político de alto nivel sobre el desarrollo sostenible que se celebrará anualmente.
En este contexto necesitamos actuar conjuntamente para poder lograr los objetivos de desarrollo sostenible, sobre todo el objetivo de crecimiento y creación de trabajo decente, puesto que como hemos mencionado anteriormente es un concepto que se interrelaciona y que es la base del bienestar de las personas. Con puestos de trabajo decente podemos garantizar un crecimiento económico sostenible, justo y equitativo, sin ningún tipo de discriminación y con una sociedad comprometida con el medio ambiente. Es por eso que tenemos la necesidad de luchar por el compromiso de las administraciones públicas de crear este tipo de puestos de trabajo de calidad y cooperar con las ONG y la sociedad civil que luchen por el logro del octavo pero no menos importante objetivo de la agenda 2030.

 

Artículo escrito por Peter Maldonado 

 


1. La resolución 217 A  (III)  de la Asemblea General  de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, A/RES/ 217 A (10 de desembre de 1948), disponible en: http://www.acnur.org/t3/fileadmin/scripts/doc.php?file=t3/fileadmin/Documentos/BDL/2001/0013

2. Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo .(2015), Recuperat el 2 de novembre del 2015, de http://www.ilo.org/declaration/lang--es/index.htm

3. La resolución 70/1 de la Asemblea General “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, A/RES/70/1 (2 de novembre de 2015), disponible en: undocs.org/A/RES/70/1

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